El presidente y fundador de Xcertus, Luis Valero, repasó su trayectoria en el sector asegurador y ofreció una mirada sobre la evolución del negocio de asistencia en viaje, su cobertura y demás áreas. Con más de doce años de experiencia y formación en administración, recursos humanos y suscripción de riesgos, el ejecutivo sostiene que la industria atraviesa un cambio estructural impulsado por la tecnología y las nuevas demandas del usuario.
“Vi un problema real que podía tener solución”
Su vínculo con el sector comenzó en 2014, en el ámbito de los seguros de decesos, donde adquirió experiencia en gestión y operativa. Sin embargo, el punto de inflexión llegó años después, desde su propia experiencia como cliente.
—¿Cómo comenzó su relación con el sector de asistencia en viaje?
“En 2018, al intentar contratar un seguro de asistencia en viaje, tuve que desplazarme casi 40 minutos en coche a una oficina para gestionarlo. Aunque algunas empresas ofrecían el servicio online, no generaban la confianza necesaria”.
Ese episodio, explicó, cambió su perspectiva.
“Me hizo ver que había un problema real que podía tener solución”.
A partir de allí, sumado a su entorno profesional vinculado al sector asegurador, comenzó a orientar su desarrollo hacia este segmento. La pandemia terminó de acelerar ese proceso.
“Me impulsó a dedicar toda mi energía a prepararme académica y operativamente para crear Xcertus”.

Confianza, regulación y digitalización
El crecimiento del seguro de asistencia en viaje convive aún con un desafío clave: la confianza del usuario.
—¿Qué obstáculos enfrenta hoy el sector para consolidarse?
“No existe un organismo que regule o certifique su veracidad, lo que genera desconfianza en muchos usuarios”.
Según Valero, la digitalización aceleró la contratación, pero también elevó el nivel de exigencia.
En ese contexto, anticipó una evolución del mercado:
“Creo que en el futuro próximo veremos la aparición de iniciativas u organismos que establezcan estándares”.
Tecnología y nuevas expectativas del viajero
La transformación tecnológica es otro de los pilares del cambio en la industria.
“La combinación de móviles, internet y la inteligencia artificial ha dejado de ser un concepto futurista para convertirse en herramientas concretas”, explicó.
Entre los avances más relevantes mencionó la telemedicina, los pagos digitales y la conectividad mediante eSIM, que permiten mejorar la experiencia del usuario.
—¿Qué cambió en la experiencia del viajero en los últimos años?
“Hoy los viajeros esperan rapidez, confiabilidad y comodidad”.
Este nuevo escenario obliga a las compañías a adaptarse de forma constante.
Educar al cliente, un desafío pendiente
A pesar de los avances, el desconocimiento sobre los productos sigue siendo un problema estructural.
“Existe un porcentaje importante que no conoce completamente el producto que adquiere”, reconoció.
Para Luis Valero, el desafío no es solo comercial, sino también educativo.
“Las empresas tenemos el reto de usar las campañas no solo como marketing para vender la marca, sino también para educar”.
En ese proceso, destacó el rol de las agencias de viajes como un canal clave en la relación con el cliente.
Un nuevo perfil de viajero en Iberoamérica
El cambio en el comportamiento del usuario también redefine el negocio.
“El viajero ya no busca solo cobertura, sino tranquilidad, versatilidad y confianza”, explicó.
Hoy, factores como la conectividad inmediata, la rapidez en la atención y los servicios complementarios forman parte del valor esperado.
—¿Qué oportunidades se abren para el sector en la región?
“Todo esto está impulsando al sector a ampliar su propuesta y ofrecer soluciones cada vez más completas”.
Xcertus: crecimiento con foco en calidad
Sobre el desarrollo de su compañía, Luis Valero destacó que el crecimiento se apoyó en un equipo especializado y en una estrategia centrada en la selección.
“Hemos centrado nuestro desarrollo en construir una interfaz intuitiva y una propuesta cuidadosamente seleccionada”, afirmó.
La empresa trabaja con un número limitado de proveedores, evaluados bajo criterios exigentes para garantizar estándares elevados y una oferta clara.
Además, las alianzas estratégicas y la integración con soluciones de conectividad ampliaron la propuesta de valor.
“El crecimiento no depende únicamente de la tecnología, sino del criterio en la selección y la consistencia en la experiencia”, concluyó.




