El choque por alcance entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo en Urda (Toledo), el miércoles 28 de octubre, dejó al menos 69 muertos, según la cifra oficial que mantenía el viernes el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que no descartó que supere los 70. A 29 de octubre, la Junta informó de 110 personas atendidas en hospitales, de las que 53 seguían ingresadas y 15 estaban en estado crítico. Tras el accidente de tren en Urda, la primera protección para las familias es el Seguro Obligatorio de Viajeros, que paga 72.121,46 euros por pasajero fallecido, según Diari de Tarragona.
Te puede interesar: El choque de trenes en Toledo activa a las aseguradoras
Qué cubre el Seguro Obligatorio de Viajeros
El Seguro Obligatorio de Viajeros (SOV) protege a todo pasajero con billete válido y lo contrata el operador, según el Real Decreto 1575/1989. Cubre muerte, invalidez y asistencia sanitaria con importes tasados y opera con independencia de quién tenga la culpa. En el ferrocarril, el Real Decreto 627/2014 duplicó las cuantías. Es una cobertura de mínimos y no impide reclamar una indemnización mayor si se demuestra responsabilidad del operador o de un tercero.
El anticipo europeo y la responsabilidad civil
Además, el Reglamento (UE) 2021/782 obliga al operador a pagar un anticipo de al menos 21.000 euros por fallecido, en un máximo de 15 días desde la identificación de quien tiene derecho a la indemnización. Ese anticipo no supone reconocer responsabilidad y puede descontarse de la indemnización final. Por su parte, las familias pueden reclamar por responsabilidad civil contra Renfe o Iryo y también contra Adif, si la investigación señala a la infraestructura. Las causas las investigan la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y un juzgado.
Estas compensaciones son compatibles con un seguro de vida o de accidentes personal, porque son contratos independientes.
Qué aseguradoras responden
Según El Español, la aseguradora irlandesa Everest figura como responsable del SOV de los pasajeros del tren de Renfe, y la estadounidense AIG, del de Iryo. La australiana QBE está vinculada a las pólizas de responsabilidad civil de Renfe, Iryo y Adif, y previsiblemente tendrá que canalizar o coordinar la carga indemnizatoria. Según el mismo medio, el dictamen oficial de los peritos determinará qué póliza absorbe la mayor parte del siniestro.
Las aseguradoras activarán sus equipos de siniestros mientras avanza la identificación de las víctimas. Hasta que se conozcan las causas, los importes finales por responsabilidad civil siguen abiertos. El accidente de tren en Urda deja así una cadena de pagos por etapas: SOV, anticipo y responsabilidad civil.
La información surge del reportaje de El Español sobre el entramado asegurador del accidente y de la normativa citada.




