El 68% de las empresas latinoamericanas sufrió al menos un incidente de ciberseguro significativo en 2025. La mayoría no tenía cobertura específica para eseriesgo. El seguro comercial estándar, el de responsabilidad civil y el de propiedad, no cubre pérdidas por eventos cibernéticos. Cuando llega el ataque, la empresa descubre tarde que está sola.
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Qué cubre el ciberseguro que otros seguros no cubren
El ciberseguro tiene dos tipos de cobertura. La primera es de primera parte: cubre las pérdidas directas de la empresa, como recuperación de datos, restauración de sistemas, pérdida de ingresos por interrupción del negocio y gastos de notificación a clientes afectados. La segunda es de terceros: cubre los daños a otras empresas o personas afectadas por el incidente, incluyendo gastos legales, sanciones regulatorias y reclamaciones de clientes.
Las coberturas más contratadas en 2026 son cinco: ransomware, que cubre el pago del rescate y la recuperación de sistemas; fraude del CEO y suplantación de identidad; robo o filtración de datos de clientes; interrupción del negocio por ataque; y daños reputacionales, que incluyen campañas de comunicación de crisis. Zurich, AIG, AXA, Mapfre y Allianz ya operan en la región con pólizas específicas para este riesgo.
Qué no cubre el ciberseguro y cuándo niegan el siniestro
Las exclusiones más frecuentes son las que más sorprenden al momento del siniestro. Si los atacantes explotaron una vulnerabilidad que la empresa conocía pero no había corregido, la mayoría de las pólizas niegan la cobertura. Lo mismo ocurre con los errores internos de configuración y con las amenazas causadas por empleados propios, ya sea por negligencia o de forma intencional.
Los ataques de phishing no siempre están cubiertos en los planes básicos porque involucran manipulación humana desde adentro de la organización. Para esa cobertura, que es una de las más necesarias dado que el 42% de los empleados cae en simulaciones de phishing, hay que contratarla como extra.
Un dato clave para las empresas que quieren contratar: las aseguradoras exigen condiciones mínimas de seguridad antes de emitir la póliza. Zurich, AIG y Marsh ya requieren algún marco de seguridad formal como condición para asegurar a empresas de la región. Sin autenticación de doble factor, sin copias de seguridad probadas y sin segmentación de red, muchas empresas directamente no califican para el ciberseguro o pagan primas mucho más altas.
Cuánto cuesta y por qué las primas bajaron en 2026
Las primas de ciberseguro a nivel global bajaron un 6,7% en 2024 respecto al año anterior, según datos de Aon. Eso significa que 2026 es un buen momento para contratar: hay más competencia entre aseguradoras, coberturas más amplias y límites más altos para empresas con buenos controles de seguridad.
Las empresas con certificación ISO 27001 obtienen primas hasta un 35% más bajas y condiciones de cobertura más amplias. El costo de la certificación para una pequeña o mediana empresa oscila entre USD 8.000 y USD 25.000. Si se compara con el costo promedio de una brecha en la región, que ronda los USD 2,51 millones, la inversión en prevención y cobertura es clara.
Para los países de América Latina, el punto de partida es la regulación. Brasil y Chile son los mercados con marcos normativos más sólidos, lo que facilita la contratación y la estandarización de coberturas. En el resto de la región, la adopción del ciberseguro todavía es incipiente, pero la presión de los ataques y de los socios comerciales internacionales está acelerando la demanda.
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