Mapfre Re completó el 11 de mayo una operación de bono catastrófico por 200 millones de dólares para cubrir tormentas con nombre en Estados Unidos, estructurada a través del vehículo de propósito especial Recoletos Re DAC, con un período de riesgo de tres años que se extiende hasta junio de 2029.
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Mapfre Re bono catastrófico: La transacción incorpora por primera vez cobertura indemnizatoria por evento frente a huracanes integrada directamente en el programa corporativo de reaseguro del Grupo Mapfre, lo que permite un mejor alineamiento entre la protección contratada y la exposición real al riesgo.
Qué es un bono catastrófico y cómo funciona
Los bonos catastróficos son instrumentos financieros que ofrecen protección colateralizada a las aseguradoras y reaseguradoras como alternativa al reaseguro tradicional. Permiten transferir el riesgo de catástrofes naturales directamente a inversores del mercado de capitales. Si el evento asegurado ocurre y supera el umbral definido, los inversores pierden parte del capital; si no ocurre, cobran el rendimiento acordado.
En palabras de Miguel Rosa, CEO de Mapfre Re, la operación refleja «un enfoque disciplinado en la gestión de riesgos» y apunta a hacer «un uso estratégico y diversificado de la capacidad de los mercados de capitales».
Mapfre Re bono catastrófico: Por qué importa en América Latina
La región tiene exposición directa a este tipo de instrumentos: cuando una reaseguradora global como Mapfre Re refuerza su capacidad financiera frente a catástrofes, está en mejores condiciones de mantener o ampliar coberturas en mercados emergentes. Un ejemplo es el seguro de vida en México, uno de los productos más afectados cuando una catástrofe natural eleva la siniestralidad regional.
América Latina registra una de las mayores brechas de cobertura ante desastres naturales del mundo. La penetración del seguro en la región es de apenas el 3%, lo que deja a la mayoría de las pérdidas por eventos catastróficos sin cobertura aseguradora.
En 2024, las pérdidas aseguradas por catástrofes naturales en América Latina ascendieron a 11.600 millones de dólares, pero solo 1.500 millones estaban cubiertos por seguros. La diferencia — más de 10.000 millones — quedó sin respaldo.
La información surge de la nota de prensa oficial de Mapfre Re.




