Trece veces más que en el primer reporte: así creció, en apenas cuatro semanas, la factura estimada de daños asegurados por el terremoto del 10 de agosto. Según el cuarto reporte de Fasecolda, con corte al 7 de septiembre, el valor asegurado asociado a los siniestros llegó a $3,7 billones de pesos, un billón más que la semana anterior. [De la Espriella acordó con aseguradoras agilizar los pagos a damnificados por el terremoto de Colombia]. Las aseguradoras, además, ya recibieron 68.270 reclamaciones —un 550% más que en el primer balance— y desembolsaron $95.076 millones en indemnizaciones, un 121% más que en el reporte previo.
Cómo se distribuyen los reclamos
El ramo de terremoto, que en Colombia incluye las coberturas de hogar e incendio, concentra la gran mayoría de los casos: 63.786 reclamaciones y una reserva total estimada en $3,34 billones. Las reclamaciones ya se extienden a 451 municipios de 31 departamentos, lo que da cuenta de la magnitud geográfica del sismo, de magnitud 7,4. Gustavo Morales, presidente ejecutivo de Fasecolda, señaló que la prioridad del sector sigue siendo acompañar a personas, familias, empresas y copropiedades afectadas, y remarcó que los $3,7 billones estimados en indemnizaciones reflejan la magnitud real de los daños asegurados.
El dato que no cambia: casi 9 de cada 10 viviendas sin seguro
Detrás del crecimiento sostenido de las cifras hay un problema de fondo que no es nuevo. Antes del terremoto, Fasecolda ya estimaba que solo el 9,3% de las viviendas colombianas contaba con algún tipo de seguro de hogar. A marzo de este año había 1,65 millones de viviendas aseguradas en todo el país, con un valor cercano a los 361 billones de pesos. Esa brecha implica que buena parte del daño real causado por el sismo —el que sufrieron los hogares sin póliza— no aparece en ningún reporte del sector asegurador, y recae directamente sobre las familias afectadas.
Un proceso que recién empieza, según el propio gremio
Morales fue enfático en un punto: el balance actual es apenas una fotografía parcial de un proceso que continuará por mucho más tiempo. Según explicó, los afectados tienen hasta dos años desde la fecha del terremoto para presentar su reclamación ante la aseguradora, ya sea de forma directa o a través de su asesor, sin necesidad de intermediarios. Fasecolda habilitó además una guía en su sitio web con el paso a paso para reportar un siniestro y conocer qué coberturas aplican en cada caso.
La información surge de Fasecolda, El Tiempo, Semana e Infobae.





