María Alexandra Gómez, esposa del gendarme argentino confirmó que pudo hablar por teléfono con Nahuel Gallo, detenido en Venezuela quien tenía una huelga de hambre. La comunicación ocurrió después de 445 días de incomunicación en la cárcel de El Rodeo I, ubicada en las afueras de Caracas.
“Después de 445 días me volvió el alma al cuerpo. Nahuel me llamó para decirme que seguía fuerte”, escribió en su cuenta de X. Según explicó, el efectivo levantó la huelga de hambre que había iniciado días atrás para poder realizar el llamado.
Nahuel Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, permanece detenido desde el 8 de diciembre de 2024. Las autoridades venezolanas lo acusan de terrorismo, cargos que su defensa considera arbitrarios y sin debido proceso.
La activista venezolana Elisa Trotta señaló que el gendarme se sumó a una huelga de hambre junto a más de 200 presos políticos. “Para poder hacer la llamada tuvo que levantar la huelga que duró cinco días”, afirmó. También reclamó su liberación y la de otros detenidos, entre ellos Germán Giuliani.
La protesta en el penal
La medida de fuerza buscaba acelerar el proceso de excarcelaciones anunciado en enero por Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento venezolano. Sin embargo, familiares denunciaron que las liberaciones avanzan con lentitud y que muchos casos quedaron excluidos de la reciente ley de amnistía.
En el penal, varios detenidos iniciaron la huelga tras la aprobación de esa norma. Este lunes, las autoridades excarcelaron a 30 personas, incluidos once cadetes militares. Aun así, familiares sostienen que la mayoría de los presos políticos continúa detenida.
La esposa del gendarme había expresado su malestar horas antes de la comunicación. “Estoy en un momento de cero tolerancia”, escribió, y exigió gestiones más firmes para lograr su liberación.
Cómo fue la detención
Nahuel Gallo fue arrestado en el paso fronterizo de San Antonio del Táchira cuando intentaba ingresar a Venezuela para visitar a su familia. Según denuncias, contaba con la documentación en regla y viajaba como particular.
Desde entonces, permaneció incomunicado y sin acceso a defensa privada. Sus allegados califican el caso como una detención arbitraria y una desaparición forzada.
Días atrás, su suegra expuso el reclamo ante la Asamblea Nacional venezolana y pidió la liberación inmediata del gendarme, que se acerca a los 450 días detenido.
Con información de: lanacion




