La guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán se profundizó en los últimos días con miles de ataques y represalias cruzadas en Medio Oriente. La escalada comenzó el sábado y ya dejó decenas de muertos, daños en bases militares y fuerte impacto en la región.
Las fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzaron bombardeos en distintos puntos de Irán. Según los gobiernos involucrados, los ataques apuntaron a infraestructura militar, sistemas de misiles y centros de mando. Además, reportaron la muerte de altos mandos iraníes.
Irán respondió con drones y misiles contra territorio israelí y contra bases estadounidenses en el Golfo Pérsico. En ese marco, también se registraron intercambios de fuego entre Israel y Hezbollah en el sur del Líbano.
Guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán: ataques y represalias
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que la operación podría extenderse “cuatro o cinco semanas o más”. Por su parte, autoridades iraníes denunciaron víctimas civiles tras los bombardeos.
La Media Luna Roja Iraní informó que cientos de personas murieron en distintos puntos del país. Sin embargo, los ejércitos de Israel y Estados Unidos sostuvieron que los blancos fueron instalaciones militares y estratégicas.
En Israel, los ataques con misiles activaron sirenas y obligaron a la población a refugiarse. Además, se reportaron víctimas en ciudades cercanas a Jerusalén y Tel Aviv.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán sigue activa y sin salida diplomática visible. Este hecho ya no es un episodio aislado, es una disputa directa entre Estados con consecuencias para la seguridad regional y los mercados globales. El impacto también es humano. pic.twitter.com/CYNov0MzNX
— El Expreso (@elexpresodia) March 2, 2026
El conflicto se expandió a Líbano y al Golfo Pérsico
Las Fuerzas de Defensa de Israel bombardearon posiciones en el sur de Beirut controladas por Hezbollah. En ese sentido, el Ministerio de Salud libanés informó decenas de muertos tras los ataques aéreos.
Al mismo tiempo, Irán lanzó misiles y drones contra instalaciones en Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Varios países activaron defensas antiaéreas y reportaron daños en aeropuertos, bases militares y edificios civiles.
En Irak y Siria también se registraron explosiones cerca de instalaciones que albergan fuerzas estadounidenses. La expansión geográfica del conflicto elevó la tensión regional y afectó rutas aéreas y marítimas clave.
La guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán mantiene en alerta a la comunidad internacional. La duración de la ofensiva y la posible apertura de nuevos frentes marcarán el rumbo de Medio Oriente en las próximas semanas.
Con información de: lanacion





