Esta semana Índice 24 abrió una nueva etapa editorial. La sección “Hablan los Expertos» nació con el propósito de ofrecer análisis técnico, mirada estratégica y debate de alto nivel sobre el mercado asegurador. Uno de sus principales columnistas es Héctor Badillo, Director del Instituto Universitario de Seguros (IUS) en Venezuela, y antes de la publicación de su artículo de opinión, el medio sostuvo con él una conversación a fondo para conocer su trayectoria y su visión sobre el sector en Venezuela.
Badillo no eludió ningún tema: habló de formación, solvencia, digitalización, regulación y oportunidades. Con más de veinticinco años dedicados al ejercicio comercial, profesional y académico, su mirada combina gestión, docencia y experiencia institucional.
“La gestión no fue producto de la casualidad”
Su llegada a la dirección del Instituto Universitario de Seguros (IUS), explicó, respondió a un proceso y no a un hecho fortuito.
“Mi llegada a la dirección del Instituto Universitario de Seguros no fue producto de la casualidad. Estuve en el período del 2009 hasta el 2012, me incorporé de nuevo a la institución en el 2019”, señaló.

Reconoció que hubo “factores de coincidencia” para regresar en una etapa que define como interesante y desafiante. Subrayó, además, el valor del trabajo en equipo: “La gestión viene acompañada de grandes amigos y colaboradores que hacen que el trabajo institucional posea una visión integradora”.
Durante estos años, destacó la fundación de una emisora radial dentro de la institución y remarcó su filosofía profesional: “He aprendido con el tiempo que todo debe hacerse con pasión”.
Un mercado en fase de racionalización técnica
Al analizar el mercado asegurador venezolano, Badillo fue directo: “El mercado pasa por una fase de racionalización técnica”.
A su juicio, la dolarización de facto permitió sincerar sumas aseguradas y recuperar parcialmente el valor real de las primas. Sin embargo, advirtió que el gran desafío es la gestión eficiente de la siniestralidad.
“El principal reto hoy es la sostenibilidad financiera frente a un escenario atípico, especialmente en el sector salud”, afirmó. Y agregó: “Una compañía puede estar facturando más que el año pasado y, aun así, tener un resultado técnico negativo si no controla la severidad de sus siniestros”.
Identificó tres desafíos inmediatos: eficiencia operativa real, retención de talento especializado y adecuada gestión de reservas en un entorno bimonetario. “Ya no hay margen para estructuras pesadas”, sostuvo.

Formación técnica como blindaje del sector
En un entorno complejo, Héctor Badillo consideró que la formación especializada dejó de ser opcional.
“Hace unos años el mercado quizás aguantaba cierto nivel de empirismo. Hoy no es así”, afirmó. Para él, un error de suscripción o una mala interpretación contractual puede generar pérdidas significativas.
Desde el IUS, explicó, trabajan con un esquema semestral que prioriza profundidad técnica. “El conocimiento técnico ahorra años de curva de aprendizaje y evita errores costosos. Eso le llamo rentabilidad directa”.
También señaló que la institución busca cubrir el vacío generacional derivado de la migración y acelerar la preparación de nuevos cuadros gerenciales.
Cultura aseguradora: “La cultura no se decreta”
Sobre la baja penetración del seguro en Venezuela, Badillo pidió cambiar el enfoque. “Hay que dejar de culpar al cliente con la manida frase de la falta de cultura y empezar a mirarnos nosotros”.
Planteó como estrategia la tangibilidad: productos simples, microseguros accesibles y procesos de siniestro ágiles. “La cultura se crea con servicio, no con vallas publicitarias”, afirmó.
Digitalización y regulación
Para Héctor Badillo, la digitalización ya no es ventaja competitiva sino estándar mínimo. “La automatización reduce la carga administrativa” y permite mejorar el ratio combinado, explicó.
En materia regulatoria, advirtió que el reto es acompañar la innovación. “La solvencia no se protege congelando capital innecesariamente, sino garantizando liquidez”, sostuvo.
Oportunidades a cinco años
De cara al futuro, se declaró optimista, aunque con pragmatismo. Visualiza tres grandes oportunidades: el despertar de los seguros patrimoniales, la expansión de los microseguros y una visión más amplia del bienestar más allá del pago de facturas médicas.
“En cinco años, el reto es liderar el negocio. No es solo vender pólizas, sino garantizar la continuidad operativa de las empresas y contribuir con el crecimiento de Venezuela”, concluyó.
Con esta entrevista, Índice 24 da inicio a la sección «Hablan los Expertos», un espacio que busca elevar el debate técnico y estratégico del sector asegurador, con voces que analizan el presente y proyectan el futuro.





