El gobierno de Estados Unidos mantuvo conversaciones secretas con el entorno de Raúl Castro en las últimas semanas. El secretario de Estado, Marco Rubio, encabezó los contactos. El eje fue el futuro político de Cuba en un contexto de crisis y presión internacional.
Altos funcionarios de Estados Unidos impulsaron las conversaciones secretas con el círculo íntimo del exmandatario cubano. Según trascendió, los intercambios no se encuadraron como negociaciones formales. Sin embargo, abrieron un canal directo al margen de la diplomacia tradicional.
Conversaciones secretas entre Estados Unidos y el entorno de Raúl Castro
El interlocutor fue Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del líder histórico y exjefe de su seguridad. En ese marco, desde Washington consideran que Castro, a sus 94 años, aún conserva influencia decisiva en la isla. Además, entienden que su entorno puede resultar clave ante un eventual escenario de transición.
Un funcionario de la administración de Donald Trump explicó que no se trató de “negociaciones”, sino de “discusiones sobre el futuro”. En ese sentido, remarcó: “Nuestra posición es que el régimen debe irse”. No obstante, aclaró que el presidente aún no definió el camino a seguir.
Por su parte, allegados a Rubio señalaron que el diálogo fue cordial y centrado en perspectivas económicas. Según esa visión, sectores jóvenes vinculados al poder cubano evalúan una eventual normalización con Estados Unidos ante el deterioro interno.
Crisis en Cuba y presión internacional de Estados Unidos
La isla atraviesa una crisis energética y alimentaria profunda. Además, el sector turístico opera con fuertes limitaciones. En ese contexto, la presión internacional creció tras la captura y extradición del venezolano Nicolás Maduro, quien proveía petróleo a La Habana.
Desde Washington también enviaron señales sobre posibles acuerdos parciales con figuras del establishment. Esa estrategia buscó evitar un vacío de poder, como ocurrió en Irak en 2003. Sin embargo, la posibilidad de mantener a miembros de la familia Castro en la isla podría generar rechazo en sectores del exilio.
El gobierno cubano negó la existencia de un diálogo formal de alto nivel. Afirmó que solo hubo “intercambios de mensajes”. En tanto, el Departamento de Estado evitó confirmar detalles sobre los contactos. Mientras tanto, Estados Unidos mantiene abiertas las conversaciones secretas, a la espera de una definición política de la Casa Blanca.
Con información: infobae





