El granizo haciendo de las suyas. El clima volvió a pasar factura al sector asegurador en España durante 2025. Las compañías tuvieron que desembolsar 492 millones de euros para cubrir daños provocados por fenómenos meteorológicos, según datos del sector. En total se registraron más de 628.800 siniestros, lo que equivale a gestionar cerca de 1.723 incidentes al día y hacer indemnizaciones de 1,34 millones de euros cada 24 horas.
Las cifras muestran cómo los eventos climáticos se consolidaron como uno de los principales riesgos para viviendas, empresas y vehículos asegurados.
Las viviendas concentran la mayoría de los siniestros
El mayor número de incidentes se registró en viviendas. Durante 2025 se contabilizaron 407.885 siniestros en hogares, lo que representa casi dos tercios de todos los expedientes abiertos por fenómenos meteorológicos.
Las indemnizaciones pagadas por este tipo de daños alcanzaron 213 millones de euros, con un coste medio de 523 euros por incidente.
Aunque los hogares acumulan la mayor cantidad de siniestros, la situación cambia cuando se analizan los daños en empresas. En el sector industrial se registran menos reclamaciones, pero el impacto económico es mucho mayor.

Los datos muestran que el coste medio por incidente en industrias alcanzó los 3.532 euros, muy por encima del registrado en viviendas.
En el caso de los automóviles, las aseguradoras atendieron 43.265 siniestros, con un coste total de 77 millones de euros.
Por territorios, Madrid, Barcelona y Valencia concentraron el mayor volumen de indemnizaciones. Solo en la capital española se registraron más de 109.500 percances relacionados con fenómenos meteorológicos.
El granizo dispara el coste de las indemnizaciones
No todos los fenómenos climáticos afectan por igual a las aseguradoras.
La lluvia fue el fenómeno más frecuente en 2025 y provocó el 58% de todos los incidentes registrados. Sin embargo, el evento que más dinero generó en indemnizaciones fue el granizo.
Las tormentas de granizo representaron solo el 17,7% de los siniestros, pero concentraron más del 41% del dinero pagado por las aseguradoras, con indemnizaciones cercanas a 202 millones de euros.
El viento, por su parte, generó aproximadamente una cuarta parte de los incidentes y de los pagos realizados, con 111 millones de euros en indemnizaciones.
El día más complicado del año para el sector fue el 11 de junio, cuando intensas granizadas obligaron a las aseguradoras a afrontar pagos por 54,2 millones de euros en apenas 24 horas, sin contar los daños sufridos por el sector agrario.
Menos siniestros que en años anteriores
A pesar del volumen de indemnizaciones, 2025 fue un año algo más tranquilo que los anteriores.
El número de siniestros meteorológicos cayó cerca de un 13% respecto a 2024, un ejercicio marcado por el fuerte impacto de la DANA que afectó a varias regiones del país.
Si se compara con 2023, la diferencia es aún mayor. Ese año las aseguradoras llegaron a pagar 847 millones de euros por daños meteorológicos.
Sin embargo, el coste medio por siniestro se mantuvo alrededor de los 783 euros, lo que refleja que, aunque los eventos puedan ser menos frecuentes, los fenómenos que sí se producen siguen teniendo una elevada capacidad destructiva.
Qué daños cubren las aseguradoras y cuándo interviene el Consorcio
Los 492 millones de euros pagados en 2025 corresponden exclusivamente a fenómenos meteorológicos habituales cubiertos por los seguros privados, como lluvias intensas, nieve o rachas de viento inferiores a 120 kilómetros por hora.
Cuando se producen fenómenos extraordinarios —como inundaciones graves, terremotos o tempestades ciclónicas— la responsabilidad de indemnizar pasa al Consorcio de Compensación de Seguros.
Este organismo público actúa como fondo de garantía para cubrir catástrofes naturales de gran magnitud que quedan fuera de la cobertura ordinaria de las aseguradoras privadas.
Con información de: roams




