Hay ciertos clásicos que quedan cual huellas en hielo, que no se olvidan, que permanecen en el recuerdo del espectador por años. “Lo que el viento se llevó” está dentro de esas películas que jamás se olvidan: las actuaciones impecables, la dirección exacta y la historia impactante que el cine nos muestra en todo su esplendor.
Una de las actrices más extraordinarias de ese filme fue Olivia de Havilland, una de las tantas reinas de la época de oro de Hollywood. La interpretación que ofrece en “Lo que el viento se llevó” es sutil y compleja, creando un personaje difícil que no cayera en lo tedioso o unidimensional, una actuación que contiene cada espacio y ofrece una fortaleza que contrasta con los otros personajes.
De esa película nació una admiración por el trabajo de una actriz que sentía única. Ahora, su historia personal también es fascinante.
¿Quién fue Olivia de Havilland?
El rostro de una estrella
Olivia de Havilland poseía un rostro casi perfecto, dotada de pómulos altos y una mandíbula delicada. Sus ojos eran grandes, marrones profundos, almendrados. En esos ojos residía el universo: podía proyectar una ternura infinita o una frialdad cortante.
Era una mujer menuda de un metro sesenta, pero era capaz de llenar la pantalla, sobre todo cuando la mata de cabello castaño de ondas suaves acentuaba la curva de su cuello.
Así era la gran Olivia de Havilland, la que se mostraba en las pantallas, la que recogía las fotos y reseñas.
¿Quién fue Olivia de Havilland?
Dos hermanas, dos estrellas, una rivalidad
Olivia de Havilland también fue la hermana de la actriz Joan Fontaine, que poseía una belleza reposada, aristocrática y de esa fragilidad que llega casi a lo transparente.
Joan estaba dotada de facciones delicadas, de mirada profunda, ojos grandes y claros que era una mezcla entre el azul y el gris.
Estas dos mujeres eran dos bellezas, dos cataclismos, dos huracanes interpretativos y una disputa.
Olivia y Joan no mantenían una simple disputa de actrices. Era una rivalidad que llegaba al odio más profundo, ocasionada por fracturas familiares.
Las hermanas De Havilland, que era el verdadero apellido, incluso tienen sus peculiaridades. Por imposición familiar, siendo Olivia la mayor y la primera en incursionar en la actuación, asumió de manera natural el apellido paterno.
¿Quién fue Joan Fontaine?
El origen del conflicto
Joan fue la menor de las hermanas. Padeció una infancia marcada por la competencia atroz por el afecto materno y el reconocimiento.
Joan siempre sintió el favoritismo hacia Olivia. Aunque quiso utilizar el apellido De Havilland, su madre lo prohibió para no interferir en la carrera de su hermana, obligándola a utilizar el de Joan Fontaine, que tiene el origen en el segundo esposo de la madre.
Las hermanas llevaron el conflicto a la dimensión pública, convirtiéndose en un odio legendario.
¿Hasta dónde llegaron en ese odio las hermanas De Havilland?
Los Oscar y la rivalidad pública
Muchos sostienen que el punto de quiebre ocurrió en la premiación a los Oscar en el año de 1942, cuando ambas hermanas compitieron en la categoría de Mejor Actriz.
Joan resultó ganadora por la película “Sospecha”, de Alfred Hitchcock. Al subir al escenario rechazó delante de la audiencia el intento de felicitación de su hermana Olivia, gesto que quedó grabado para siempre.
La revancha apareció cinco años después, cuando Olivia obtuvo su primer Oscar por “La vida íntima de Julia Norris”. En un acto de venganza, Olivia le dio la espalda a Joan, negándole el saludo frente a la prensa.
Por supuesto que todo esto no quedó aquí. Hay una cita célebre de Joan que, de alguna manera, retrata ese odio hacia Olivia:
“Me casé primero, gané el Oscar primero, tuve un hijo primero. Si muero antes, ella sin duda se pondrá furiosa porque le gané también en eso”.
Un odio que nunca terminó
En el año de 1975, tras el fallecimiento de su madre, se disputaron quién la había cuidado mejor, llegando al extremo de ataque en los servicios fúnebres.
Las dos hermanas llegaron a la vez. Superaron los noventa años, pero el rencor se mantuvo intacto.
Cuentan que en los eventos de premiación evitaban estar en el mismo sitio. Olivia mantenía la postura de ser la victoriosa en edad. Joan, en cambio, nunca dejó de ver a su hermana con desprecio porque le había robado su propio apellido.
Dos mujeres talentosas, hermosas y brillantes.
¿Cuál fue el epílogo?
El final de dos leyendas
Joan Fontaine se despidió primero de este mundo. Falleció por causas naturales a los 96 años, el 15 de diciembre de 2013.
Joan, de alguna manera, cumplió: le ganó en llegar a la tumba.
Al enterarse de la noticia, Olivia —que vivía retirada del mundo— emitió un comunicado breve:
“Conmocionada y triste”.
Olivia de Havilland alcanzó los 104 años. Murió el 26 de julio de 2020.
Su muerte fue significativa para el mundo del cine, pues ella era la última estrella de aquellos años dorados del Hollywood clásico.
¿Quién fue Olivia de Havilland?
Un dulce poema en el cine.
Gracias por leerme.
Héctor Badillo
Director del Instituto Universitario de Seguros
Director General de IUSRADIO
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