Cambiar el seguro de hogar del banco puede suponer un ahorro anual de hasta 300 euros sin perder coberturas esenciales. Aunque muchas hipotecas incluyen este seguro como un producto vinculado, la ley permite al cliente contratarlo con cualquier aseguradora, siempre que mantenga una protección equivalente.
En un contexto de aumento generalizado de precios, cada vez más propietarios revisan este gasto fijo y descubren que las pólizas bancarias suelen ser más caras que las ofrecidas por aseguradoras independientes. Según asociaciones de consumidores, la diferencia puede oscilar entre un 30% y un 50% para coberturas similares.

¿Es obligatorio contratar el seguro de hogar con el banco?
La normativa vigente establece que las viviendas con hipoteca deben contar, como mínimo, con un seguro de hogar contra incendios. Sin embargo, no es obligatorio contratarlo con la entidad financiera. El cliente es libre de elegir la compañía aseguradora, siempre que garantice las coberturas exigidas por el banco.
Además, la Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario obliga a las entidades a informar de este derecho, lo que ha incrementado la competencia en el mercado de seguros de hogar.
Por qué el seguro de hogar bancario suele ser más caro
En muchos casos, el seguro se contrata de forma automática junto con la hipoteca y no se revisa durante años. Esto provoca que el cliente mantenga una póliza genérica, poco ajustada a sus necesidades reales y con un coste superior al de otras opciones disponibles.
Aunque algunas hipotecas ofrecen bonificaciones en el tipo de interés por mantener productos vinculados, estas ventajas suelen ser menores que el ahorro que se obtiene al cambiar de aseguradora.
Por qué el seguro de hogar bancario suele ser más caro
El proceso es sencillo. Primero, conviene comparar ofertas y revisar la póliza actual, prestando atención a la fecha de renovación. Una vez contratado el nuevo seguro, es necesario notificar al banco y solicitar la cancelación del anterior con al menos un mes de antelación.
Si se respetan los plazos y se mantienen las coberturas mínimas exigidas, el cambio no conlleva penalizaciones ni afecta al préstamo hipotecario.
Un gasto fijo que se puede optimizar
Especialistas en consumo señalan que revisar el seguro de hogar es una de las formas más rápidas de reducir gastos sin perder protección. Para muchos hogares, el cambio supone un ahorro inmediato y una póliza mejor adaptada a su vivienda y situación personal.
Con información de: secom





