FRISS, proveedor global de software de detección de fraude y evaluación de riesgo para aseguradoras, presentó los resultados del Fraud Report 2026. El estudio revela que el 78% de los profesionales del sector considera probable que el fraude con IA agéntica impacte el negocio dentro de los próximos dos años. El dato contrasta con otro número: solo el 2% de las aseguradoras se siente «muy preparada» para enfrentar ese escenario.
Un sector que reconoce la brecha tecnológica
El informe de FRISS identifica tres fuerzas que están ampliando la escala del fraude: presión económica, avances tecnológicos y redes organizadas cada vez más sofisticadas. Pese a esa presión, la adopción de herramientas de inteligencia artificial avanza con lentitud. Solo el 9% de las aseguradoras tiene sistemas de IA o machine learning completamente implementados, mientras que el 36% se encuentra en fase piloto y el 19% directamente no tiene planes de incorporarlos en el corto plazo.
El 58% de los profesionales del sector reportó un aumento en el volumen o la complejidad del fraude durante el último período. Esa combinación,más fraude y menos preparación tecnológica, es la que genera mayor preocupación entre los especialistas consultados por FRISS.
Documentos falsos y deepfakes, las principales amenazas
El estudio de FRISS también identifica cuáles son las vías más usadas para cometer fraude con IA agéntica y otras formas de fraude potenciadas por inteligencia artificial. El 76% de los encuestados señala la generación de documentos o identidades sintéticas como el principal riesgo, mientras que el 71% menciona la evidencia deepfake ,imágenes, audio o video manipulados,como una preocupación significativa.
Dentro de los tipos de fraude ya detectados, el más común sigue siendo el oportunista: la exageración o inflación de un reclamo legítimo, que representa el 44% de los casos. Le siguen los reclamos por lesiones falsas, con el 29%, un tipo de fraude particularmente difícil de refutar sin evidencia diagnóstica objetiva.
Qué implica para el negocio asegurador
La brecha entre la expectativa de impacto (78%) y el nivel de preparación (2%) deja a buena parte del sector expuesto, justo en el momento en que las redes de fraude organizado empiezan a incorporar herramientas de inteligencia artificial para automatizar ataques. Especialistas del sector coinciden en que la respuesta más viable frente al fraude generado con IA es, paradójicamente, la detección basada también en IA.
Para las aseguradoras, el desafío no es solo tecnológico sino de velocidad: las áreas bajo mayor presión operativa,como la liquidación de siniestros de auto, suelen ser también las más expuestas al fraude, porque agilizar los tiempos implica muchas veces reducir los controles.
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La información surge de FRISS, «El Estado del Fraude de Seguros 2026».





