La franquicia en un seguro es uno de los conceptos que más confusión genera entre los asegurados, y entenderla puede marcar una diferencia importante a la hora de cobrar una indemnización.
Qué es la franquicia en un seguro
La franquicia es el monto mínimo que el asegurado debe asumir de su propio bolsillo cuando ocurre un siniestro. En otras palabras, es la parte del daño que la aseguradora no cubre. Recién a partir de ese umbral, la compañía interviene y paga el resto.
Por ejemplo: si tu póliza tiene una franquicia de $100.000 y el daño es de $300.000, la aseguradora cubre $200.000. Si el daño es menor a $100.000, no cobras nada.
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Tipos de franquicia más comunes
Existen dos modalidades principales:
Franquicia absoluta: el asegurado siempre paga ese monto, sin excepción. Si el daño no supera la franquicia, la aseguradora no interviene.
Franquicia relativa o condicional: si el daño supera el monto estipulado, la aseguradora cubre el total del siniestro, sin descontar la franquicia.
La más utilizada en Argentina es la franquicia absoluta, especialmente en seguros de automotores.
Cómo afecta la franquicia lo que cobras
La franquicia en un seguro tiene un impacto directo en el monto que recibirás ante un siniestro. Cuanto más alta es la franquicia, más barata suele ser la prima mensual, pero mayor es el riesgo que asume el asegurado.
Por eso, antes de contratar una póliza, conviene evaluar dos cosas: cuánto estás dispuesto a pagar de tu bolsillo en caso de un siniestro, y si la reducción en la prima justifica ese riesgo.
Por qué las aseguradoras usan la franquicia
El objetivo principal es evitar los siniestros de bajo monto, que generan altos costos administrativos para las compañías. Al establecer una franquicia, se filtran los reclamos menores y se mantiene la sustentabilidad del sistema asegurador.s
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Para el asegurado, significa compartir una parte del riesgo con la aseguradora, lo que en teoría se traduce en primas más accesibles.





